lunes, 17 de febrero de 2014

De más, cama y café.

El sol se distrajo cuando  más nos convenía;
mientras hacíamos del tiempo algo nuestro
sin hablar, mantuvimos una conversación
que duró lo que en derretirse tu invierno.

Sentados en algún lugar 
cerrábamos los ojos 
intercambiando saliva 
por un mismo recorrido;
de tu boca a mi boca, 
de mi boca a tu cuello.

Así durante las horas que pasaban 
sin palabras y con lo único, el tacto
para leer  braile escrito en cada cuerpo.

El oxigeno empezaba a escasear 
componiendo sinfonías
entre bocados de placer 
y caladas frenéticas al aire.

Entonces llegó el ocaso a la embriaguez, 
que había sido repartida a partes iguales.
juntos vislumbramos luz en la cima
tu sola recogiste tus bragas del suelo, 
mirandome verde, fijamente te ibas.

Mientras me dejabas 
ya olvidándome con ganas
 de más, mañana,cama y café.







Totalidad

Siento la inquebrantable necesidad
de besarte cada trazo dibujado
en cada centímetro que cubre
tu agitado corazón.

Empezando por el pecho
y seguir hasta cubrirte la extensión
que forma tu piel,
esa piel que eres tú a los ojos
de cualquiera que como yo,
te mira de frente.

Y una vez completa esa distancia;

Saber con certeza que solo yo
conozco con exactitud toda
la gama de colores que se convierten
en tus sabores.

Con la seguridad de ser el único 
que te conoce en toda
 tu simple y compleja
y a la vez:
                        totalidad.