I.
Cuando de pronto caí en la cuenta de que me había pasado una.y fue entonces cuando la vi , sentada en un asiento no muy lejano, frente a mi, con un pelo largo y moreno cuidado, con una boca grande y unos dientes blancos, unos ojos extremadamente verdes, un color propio sólo de los eternos campos de Navarra, iba vestida con un vestido rojo intenso que hacía un vuelo a la altura de las rodillas.Realmente no se cuanto tiempo me llevé mirándola, creo que el tiempo que tardó el autobús de linea circular en hacer unas tres o cuatro paradas, las justas para pensar que no quería llegar hasta la mía, mientras ella estuviera todavía sentada en su asiento, frente al mio.
Los dos íbamos escuchando música, con los cascos puestos, supongo que en los míos sonaría alguna canción que idealizaba el momento pero aún así no le presté atención.
tras varios días, pensándolo debería haberla invitado.
ya solo pensaba cuanto era el tiempo que me quedaba de reacción para levantarme e invitarla a un café y hacerla sonreír un rato.pero no reaccioné , simplemente, la miraba, hasta que el autobús paró en el Prado de San sebastian y me levante era mi parada, me coloqué mi maleta, la miré una vez más y le sonreí , simplemente le sonreí y me bajé . que fastidio.
tras varios días, pensándolo debería haberla invitado.
¿pero y si no le gustaba el café?.
v.
podríamos entablar una conversación.tomarnos un café.
hablar y hacer que el día y el sol pasarán sin darnos cuenta.
podríamos jugar al tira y afloja.
acelerarnos el pulso, de forma reciproca.
contarnos secretos y fantasías.
seguramente hasta nos daríamos con las piernas debajo de la mesa
podríamos entablar una conversación.tomarnos un café.
hablar y hacer que el día y el sol pasarán sin darnos cuenta.
podríamos jugar al tira y afloja.
acelerarnos el pulso, de forma reciproca.
contarnos secretos y fantasías.
seguramente hasta nos daríamos con las piernas debajo de la mesa
y disimularíamos haberlo hecho intencionadamente.
pero ahora tengo que bajarme ,es mi parada.
pasear y seguir la linea del tranvía hasta sentarnos en algún banco
no de frente sino pegados.
entre bromas , sonrisas y miradas largas.
contarnos curiosidades, noticias personales, verdades.
seria probable que nos hiciéramos preguntas corrientes,
y en las respuestas se colara alguna que otra mentira piadosa.
mientras alguna iglesia cercana marca otra hora juntos.
llegó el atardecer.
indiscutible-mente uno de los dos,
pensaría cuantas horas llevaba con el otro.
pero simplemente pasan ligeras y eso, no esta nada mal.
casi seguro nos beberíamos alguna que otra copa.
algunos besos intensos con labios fríos a causa de los hielos.
todo en un día.
en definitiva;
en definitiva;
seguramente nos enamoraríamos uno del otro.
pero ahora tengo que bajarme ,es mi parada.
tengo cosas interesantes que hacer y no tengo tiempo de saber ni siquiera tu nombre.
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