y una buena recompensa,
por verme colgado de un poste
y ser tú quien empujarás la mesa
para dejarme con las piernas al vuelo.
y acabar conmigo.
hoy no es de esos dias.
También sé que algunos sábados
perdida en tu cuarto,
habrías pagado una fortuna
y mi viaje de autobús
por que te calentara los pies,
metido entre tus sabanas
durante un rato.
pero hoy ya es domingo.
Nos hemos vuelto a cruzar por el mismo camino,
el mundo ha vuelto a ser un trapo sucio
un pañuelo usado.
y ya no queda otra que mirarnos fijamente
no se que estás pensando y me asusta,
es un segundo de eterna duda,
un segundo que se alarga demasiado.
por eso rompo la disyuntiva
y como un pato mareado
sin saber si estos pasos,
son los que debo y quiero dar;
tuerzo hacia la izquierda.
la barra está cerca.
nuestras miradas se pierden
se diluyen con la música
con las risas y olores distintos
que hay de fondo.
se mezclan con las luces de neón,
tan llamativas.
haremos como siempre:
tú no me has visto,
yo no te he mirado.
no ha pasado nada,
ya solo quiero otra cerveza.
No hay comentarios:
Publicar un comentario