Estaré esperando fuera,
donde la lluvia cale.
Donde se mezclan las lagrimas
con las colillas del suelo
y el acerado a piedras.
Donde la luz de una farola
de una forma timida
en la noche,
alumbre cada bocanada de aire
y vida que intento aspirar.
Mientras mis palpitaciones aumentan,
y mi corazón se sale,
no existe dolor comparable a este momento,
que se repite a cada instante
desde el segundo en que te marchaste.
y si piensas volver
a estas calles adoquinadas,
de farolas viejas
y sucias aceras,
estaré fuera,
en alguna calle
donde la lluvia cale.
MOR.
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