no me importaría pasar un fin de semana en ese bajo,
sin reloj,
despertarnos enrredados,
hacer el amor,
comer a las seis,
revolearnos en el sofá,
reírme de tu gato,
vestir una sudadera tuya y un culotte,
sólo un culotte,
una ducha con tu música de fondo,
y me acompañas a la parada del bus,
nunca sé el camino de vuelta.
Ya olvidé hasta el de ida.
Era lo que tu querías.
Es la mejor salida.
mrp
miércoles, 29 de agosto de 2012
martes, 28 de agosto de 2012
miércoles, 22 de agosto de 2012
playa del faro.
te detesto como a la oscuridad llena de silencio,
como detesto el cinismo la mediocridad
y el hacer las cosas sin pasión.
te odio como odio madrugar en vacaciones,
como odiaba salirme al pintar un dibujo.
no quiero recordar las tres palabras que forman tu nombre,
dos de ellas apellidos,
quise llamarte y decirte que quería verte una vez más.
antes de que te fuera,
pero también odio las despedidas,
al igual que los tonos largos de quien no coge
mis llamadas.
adios.
como detesto el cinismo la mediocridad
y el hacer las cosas sin pasión.
te odio como odio madrugar en vacaciones,
como odiaba salirme al pintar un dibujo.
no quiero recordar las tres palabras que forman tu nombre,
dos de ellas apellidos,
quise llamarte y decirte que quería verte una vez más.
antes de que te fuera,
pero también odio las despedidas,
al igual que los tonos largos de quien no coge
mis llamadas.
adios.
miércoles, 1 de agosto de 2012
Calle, San Lorenzo
como tu padre,
difícil y poco manejable,
puro acero,
solo dulces tienes el nombre
y los bocaos flojitos que das
que ponen inflamable.
si sales a la calle,
Saltan las alarmas
porque todos los que estamos fuera
somos tierra seca
y tu eres to el agua.
puedes ser la dulce brisa,
que te da en la cara
o la violenta ventolera,
que ataca de sorpresa
como una pantera,
en cualquier lao
de esta ciudad selva.
en cualquier lao
de esta ciudad selva.
Se que nunca te conformas,
sal o azúcar lo que prefieran.
saltas por los barrancos casi de oficio,
cada noche de nuevo al vacío,
nunca ha sido tuya la razón
prefieres sacarlos a todos de quicio.
pasito a pasito,
reventando las converse
a pares y a patadas contra
las puertas que abres sin pedir permiso.
Pocos gritos, tranquila en tus defectos,
y gemidos en tus vicios,
te gustan las cosas despacio
y sin prisas,
todo lo contrario a como te fuiste
por la calle alta,
de mi vista.
EmeoErre
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