lunes, 12 de agosto de 2013

a tonos

los vasos llenos afectan a mis ideas,
mis acciones y mis palabras
a mi forma de hablar
a mis verdades y mis fantasías.
pero no afecta mi manera de pensar en ti,
de acariciarte cerrando los ojos,
ni me afectan para escribirte

mañana igual
estaré igual de derrotado,
aferrandome al telefono de casa
esperando que llames de nuevo,

sin que lo hagas.

y beber más
para escuchar tu voz
con el teléfono descolgado
pegado a una oreja
escuchando un tono inerte
seguiré con  los ojos cerrados
hasta que te vea
y pueda escuchar tu voz
al otro lado de la linea
y sonreir
 y creerme salvado;
como un niño perdido
en unos grandes almacenes,
que se agarra a una mano
cualquiera.
justo antes del momento de

 volver a estar perdido






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