Cuando esté en las últimas,
y tú ( no) estés a mi lado;
Te recriminaré tus tequiero
para retornarlos en sal.
Pintaré por última vez tus labios,
como una frontera que no volveré
a cruzar.
Marcaré mi cuerpo con tinta
imborrable a base de estos recuerdos,
señalando tu mentira encima de mi odio
en un calendario entonces, de horrores.
Pero ahora
quiero escuchar tus teodios
llenos de ironia y sonrisas separadas,
y besar de ella tus besos.
tatuarme tus ojos para mirarlos
sino estás, no olvidarlos.
encontrar la forma
de cruzar todas tus fronteras.
lunes, 29 de septiembre de 2014
Dos eternidades
Un día se alzó en mi cama,
durante segundos que duraron;
dos eternidades,
Tan lasgas que cuando abrió de nuevo los ojos
ya no olía ni a sexo ni había amor.
Sino que caminaba ya,
con destino algún rincón lejos de aquí,
había cambiado su forma de andar,
de peinado y de mirada.
pero sobretodo habia cambiado
su manera de concevir el placer;
es decir, con otros.
durante segundos que duraron;
dos eternidades,
Tan lasgas que cuando abrió de nuevo los ojos
ya no olía ni a sexo ni había amor.
Sino que caminaba ya,
con destino algún rincón lejos de aquí,
había cambiado su forma de andar,
de peinado y de mirada.
pero sobretodo habia cambiado
su manera de concevir el placer;
es decir, con otros.
Mayo
un amor de Mayo
un café a medias,
un juego sin gracia
un sábado de lluvia,
al lunes soleado,
un cielo naranja.
Besos carmín azul
una firma ilegible,
una maleta perdida,
un cuadro en blanco,
poemas anónimos
en un libro mojado.
un viaje sin vuelta,
una noche sin luna
una playa de invierno,
relojes de a pulso,
parados.
(así me siento yo,
sin tí.)
Color a color
(A quíén está por venir)
Vendrás y el sol te peinará
mientras el viento te despierta.
Te vestirán con palabras y valores
y conocerás el tacto a partir de los besos.
Jugarás a reirte sin preocupaciones
y sin preocupaciones;
sorpréndete al descubrir el mundo
color a color.
Perros salvajes
Corren las palabras como perros salvajes
tranquilos y abandonados en algún lugar.
tranquilos y abandonados en algún lugar.
Con su propio ego se pasean
por las horas perdidas,
en folios manchados.
Y como esos perros perdidos,
(las palabras que escribo),
buscan algún trozo de carne que morder
antes de volver a la nada,
sin gloria.
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