jueves, 30 de marzo de 2017

Los charcos



Te ví fumar

mirando al suelo, y me apené.

Luego

a través del humo miré
que no estabas mirando al suelo,
Sino a través de los charcos
El cielo,

y me enamoré.

miércoles, 22 de marzo de 2017

De Frente

No creo en el más allá
ni en el futuro que espera,
nada hay imperecedero
 a nuestros ojos,

Sólo creo en las esquelas olvidadas
y en el momento este
donde te miro,

frente a frente,
bajo el azul eterno
que todo lo envuelve.


David Eloy Rodriguez

LAS ESTACIONES


Hemos abierto caminos
entre los bosques,
hemos tendido raíles
de tantas cosas
en la noche y cerca del agua,

hemos matado al miedo
a la oscuridad y a la luna,

¿ para venir a morir aquí?



BAJO TIERRA

Anotaciones en una guía de teléfonos de otra ciudad.
Direcciones escritas a toda prisa en servilletas de papel.
Promesas de viajes a un país lluvioso, a sus espectantes kilómetros cuadrados.
Máquinas de fotos estropeadas.
Palabras que no se dijeron.
La puerta entreabierta al final del pasillo.
Las interrupciones, los desencuentros, los inconvenientes.
El abrazo que se quedó en una duda, en un amago, en un remedo.

Aquella vez que no descolgamos el teléfono, o simplemente no nos atrevimos
a escuchar.


AMANTES

Amantes,
como la costa y el mar,
buscándose desde tan lejos
y enfrentados.

Quisieran que su pasión de arcilla
fuera eterna, quisieran
vivir en el milagro.

Nacidos del fuego,
arañan
el agua, la tierra, el aire.

Ven 
más allá de la vida.
Van 
más allá de la muerte.

Amantes:
quisieran ser un río
que tuviera una sola orilla solamente,

Amantes:
fieras enmarañadas en la selva,
seres encerrados en un solo corazón.


NUNCA HAY TIEMPO PARA DESPEDIRSE

El pasado es un coche que se aleja.
Hoy me acuerdo de una mujer que amé.
No sé dónde está ahora,
si encontró lo que buscaba.
No sé si me recuerda.
No sé siquiera si está viva.






                                                                       Todo incluido en el libro:
Miedo de ser escarcha

David Eloy Rodríguez 


lunes, 20 de marzo de 2017

Todo es de color

y cuanto más alto esté
venga el orgullo jugando
y lo rompa sin querer.

Las flores de tu balcón
lloran por verme
que lo se yo.
Las flores de tu balcón.




Manuel,

Perfecto

                 
               Quizás lo más perfecto que he podido hacer durante estos años ha sido quererte,
Quererte de una manera diferente, como nunca he querido a alguien antes, de una forma libre.

                 
                Darse cuenta de que la perfección, no es hacer algo llevándolo a su máximo exponente, sino entender que lo perfecto está en entregar de ti el máximo para una causa en la que crees. Por eso entiendo que no hay nada en lo que me haya embarcado más perfecto que lo que he vivido estos últimos años.

Te he querido como se quiere a alguien que está en continuo viaje, con el equipaje hecho a los pies de una cama perfectamente estirada, preparada para no volverse a usar en mucho tiempo.

Te he querido como se puede querer a la persona que acompañas a coger el tren de vuelta, hasta la puerta misma del vagón número cualquiera.

                 Desde que pude tener algo de perspectiva de esta historia,  no he podido sino hacerlo, teniendo en cuenta siempre, que te irías lejos, más allá de las paredes desde donde te escribo.


               
                  Y con tu marcha,ahora, te quiero de una forma incompleta e injusta, Me has dejado la esperanza de vivir el fotograma de película donde no subes al tren, ni coges el avión y vuelves, dejando la maleta tirada a los pies de la cama que hiciste para no volver a usar,

y de nuevo usarla.









Sin palabras

Verte marchar, es sentir
de golpe el peso en suma
de todos los infinitos que dije
que te quise.

Verte ir, es sentir
de repente todos y cada uno de los enfados
que acometí de forma irracional.

(No puedo explicarlo)

Todo esto se traduce
en una mirada

fija, constante y lejana

hacia ti,
mientras te veo alejarte.