su canción Funk for you ass
del disco Wuda Cuda Shuda.
me pone de buen humor.
Tras los cristales;
movimientos de árboles, arbustos y ramas secas.
no hay ni una sola nube,
el sol brilla en alguna parte que no llego a ver.
El rio avanza ligero empujado por el viento,
las personas caminan por el paseo
ajenas a los ojos que les observan
desde estas ventanas.
Mientras en el cielo un avión con un destino fijo,
corta el celeste,
como si de una navaja bien afilada se tratara.
A lo lejos se atisba un perro blanco,
cruzando por la pasarela que hay entre los árboles,
que custodian los edificios de la antigua expo,
edificios presentes como viejos fantasmas,
inutiles pese a su belleza en el paisaje.
A este lado de los cristales,
no se escuchan los pasos de los viandantes,
ni el viento golpear las ramas,
mudos parecen los pájaros de ahi fuera,
que cantanrán a la reciente primavera.
Las personas que comparten este espacio
donde me encuentro,
no alteran la calma,
ni producen casi ningún sonido.
si acaso mueven folios,
estornudan o reciben alguna llamada inesperada,
que se afanan en extinguir rapidamente.
Transcurren minutos de tranquilidad,
en la biblioteca que lleva por nombre,
un felipe socialista.
mientras tanto, el barco vacio de turistas,
surca de nuevo y por décima vez ,
desde que estoy aqui,
las aguas del gualdaquivir,
al paso por Sevilla.
en mi mesa la antología, de L. García Montero,
un pesado libro de derecho administrativo y
algún que otro apunte,
nada pasa,
nada se escucha,
la concentración se traduce,
en el rasgar de los bolígrafos,
a un ritmo parecido al vaiven de los árboles de la orilla.
Ya solo pienso en que debes de estar al llegar,
y a pesar de la gran vida y estrépito que hay fuera,
nada rompe la tranquilidad
a este lado de las cristaleras.
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