martes, 31 de julio de 2012

Calle, Fructuoso.

Este autobús que no llega,
mientras esperamos sentados en la frontera,
de dos países que son el mismo.
acompañados de ropa sucia,
y eterna espera.
cada uno tumbado por el lado
que menos le duele,
por suerte tenemos sol justo enfrente,
mientras todos sentados,
pensando en los que les esperan al otro lado,
y si no, en lo que esperan tener cuando lleguen.
al otro lado de la frontera,
a alguna ciudad de habla parecida a esta.
mientras las conversaciones,
son ínfimas y sobre el viaje,
que cada uno ha hecho  hasta llegar aqui.
se pasan cigarros,
algo de picar ya a punto de caducar,
y mucha agua contra alguna resaca tardía.
al fin llega nuestro autobús,
con retraso como nos tiene acostumbrados,
guardamos los bártulos, maletas y demás trastos.
nos aguardan cuatro horas de viaje,
caluroso intranquilo y con algún que otro sobresalto,
pero se que estarás esperándome
en aquella estación que huele a gasolina,
al otro lado de esta frontera.
y eso hace que pueda dormir
hasta el siguiente paso.


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