para andar libre de culpa,
y abandona con violencia los recuerdos
en una esquina oscura.
Enjuaga con sal las heridas abiertas
para que cicatricen al frío del invierno,
y si tiemblas de dolor aplaca los temblores
con besos calientes.
levanta los pies para dejarte llevar
por un camino inexpugnable
lleno de senderos rectos hacia
cualquier acantilado.
enmarca las ganas de volver
para alejarlas de ti.
y cuélgalas de un poste bien alto
que cruce las fronteras del aire,
donde el viento sea inmóvil.
Corre hacia el punto exacto
y contrario a lo pasado,
donde las mentiras aun no han sido
verdades a medias,
donde las creencias férreas,
son aun leves impulsos;
dentro de ti.
..si al correr te das cuenta de que huyes
dejándote atrás.
Deshaz el nudo que te une al mástil
de un barco hundido en un mar en calma,
que fue bravo.
Cruza las plazas y las calles
para salir al encuentro del invierno
vestida solo con tu cuerpo y alma.
Si tiemblas de miedo
al besar bocas llenas de halagos,
si es tu acantilado una orilla
y en ella sobrevuelan dudas hambrientas,
recoge tu cuadro erosionado por el viento
y abrázalo fuertemente.
para en un impulso ;
entregármelo.
Entonces entre los dos desdibujar
una linea imaginaria que pintaste,
la que tu creías que era una frontera inquebrantable.
No hay comentarios:
Publicar un comentario