La vida se filtra a través
de los pequeños huecos
que hay en la persiana,
cortando la oscura habitación
en dos, de forma limpia.
Y dos,
son las lineas de sol
que van a parar hacia
la cama donde estamos
tú dormida y yo sin poder dormir
contemplando como duermes...
Dos rayos que desembocan
justo en tu cara tranquila,
caen de forma continua sobre ti
haciéndote de forma inconsciente
protagonista absoluta
de lo que queda de mañana.
Y como puedo, intento grabar
esta fotografía y su sonido;
el silencio más sagrado
que solo rompe;
tu respiración.
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