Era impensable que me temblaran las piernas,
ni siquiera,que se quebrara mi voz,
nadie me ha visto llorar por nada.
y he disimulado apretando los dientes,
cada puñalada recibida.
No es orgullo ser así,
sino una forma más, de las miles de huir.
frío como nadie.
Pero aqui me tienes,
siendo un edificio en ruinas,
que se tambalea
a merced de una brisa de aire,
que arrastra algunas otras ruinas.
a las esquinas oscuras.
Mi miedo hace que aguante,
mientras te miro a los ojos,
verdes,
ruido de miles de cristales,
justo antes de derrumbarme.
Sopla el aire,
el viento trae olores de azahares.
No hay comentarios:
Publicar un comentario